En tiendas y supermercados, los productos navideños ya comenzaron a aparecer desde finales de agosto, con descuentos y opciones de pago a meses sin intereses. Sin embargo, los expertos señalan que más allá de comprar adornos o regalos, lo importante es establecer desde ahora un presupuesto para evitar que diciembre golpee las finanzas familiares.
Entre los principales gastos que deben contemplarse están regalos, cenas, posadas, viajes, transporte, ropa y decoración. También se recomienda revisar qué artículos pueden reutilizarse del año anterior para evitar compras innecesarias.
Una estrategia sencilla consiste en calcular cuánto se necesitará para las fiestas, restar la cantidad del aguinaldo que se destinará a esos gastos y dividir el resto entre las seis quincenas que quedan antes de diciembre. Así, el ahorro puede hacerse de manera gradual.
Los especialistas también aconsejan no comprometer todo el aguinaldo en las celebraciones y reservar al menos la mitad para pagar deudas, ahorrar o invertir. Comenzar desde septiembre puede ayudar a llegar a las fiestas con mayor control y sin una carga excesiva de deudas.





